domingo, 12 de diciembre de 2010

Espejismo

Sucedió cuando se apresuró a correr, parecía que el suelo hacía imposible a sus pies empujarlo hacia atrás al caminar, fue tan difícil tarea que esos diez escalones le parecieron veinte. Su abrigo rosa no resultaba suficiente para tapar el frio, debido a que ese día sus mallones no eran los de lana negra sino los lisos, que usualmente ponía de conjunto con sus vestidos en otoño. El frio acariciaba sus piernas, se colaba por sus ropas y sus botas blancas, le dejaba los pies fríos y calaba sus huesos, luego de un rato eso la hizo estornudar repetidas veces.

-No dudé ni un segundo en seguirme moviendo, mi pecho se sentía cálido y eso era lo que contaba-.

A su alrededor, los arboles sin hojas parecían moverse junto con ella, señalando el lugar hacia donde se dirigía, apoyándola para romper la barrera de aire duro, que se precipitaba hacia ella fuerte y helador, dañando sus mejillas donde se dejaba sentir como pequeñas navajas. Viento malvado junto a la gravedad que además de el suelo conspiraban en contra suya, enmarañando su sus rizos y entorpeciendo su visión.

Terminó de subir las escaleras, se encontró en una placita rodeada de jardineras de antiguo adobe con arboles caducifolios, de tallos grisáceos, que lucían aún contrastantes marrones y amarillentas hojas al borde de su separación. El tibio sol empezaba a dejar que algunos rayos la calentaran y se podía ver entre las ramas el extraño color verde profundo del cielo, no tardó mucho para que él al dar vuelta a la esquina del aula durazno se encontraran frente a frente.

-Sabía que lo encontraría-.

Los años se habían hecho notar en su rostro, no era tan grande de edad pero parecía mayor pensó, eran apenas unos niños cuando se dejaron de ver, 12 años no pasan por nada ademas que era de su conocimiento que su vida aunque bien aprovechada no había sido la mejor. Vio vestigios de lo que conoció y tanto amó por doquier, se alegró inmensamente de que sus traviesos ojos además de su sonrisa inolvidable se conservaran intactos. El al reconocerla sonrió desconcertado, dio la vuelta repentinamente, se echó a correr subiendo de nuevo interminables escaleras.
Fue ahí donde cayó en cuenta que de su hermoso cabello avellanado por el que alguna vez fue conmovida no quedaban rastros, usaba rastas, no dudó ni un momento en perseguirlo, tanto le había costado encontrarlo y llegar a ese lugar.

-Otra vez el piso conspirando contra mí y de nuevo los arboles como mis únicos cómplices-.

El frio aire lastimando sus mejillas, encontró fuerza suficiente en sus colegas los arboles para alcanzarlo. De él podía ver solamente sus pantalones negros siendo pisados por sus zapatos deportivos amarillo canario, extraña combinación pero no importaba. Hacerle la pregunta que la atosigaba desde hace tiempo era su objetivo, no estaba para espejismos, tenía que saber si era realmente quien ella creía.

Corrió como pudo pensó que la gravedad terminaría por desgarrar sus músculos pero justo cuando creyó que ya no podía, la chica morena de mini falda y chamarra de mezclilla a la que también con nostalgia recordaba lo detuvo por el gorro de su rompevientos azul, le tomó de frente fuertemente por los hombros y con pocas palabras lo hizo entrar en razón.

-Sabes muy bien cuanto tuvo que averiguar para encontrarnos-.

El volteó, le dedicó esa sonrisa que no importando cuán frio fuera el ambiente lograba que su corazón encontrara esa calidez que había olvidado hace muchos años y que su cerebro había tratado inútilmente reproducir. La que hacía muchos años se había robado su corazón para no devolverlo jamás.

-Dime entonces si eres tú -.

Tan pronto lo dijo se desencadenó una extraña reacción; los arboles dejaron de moverse y como si hubiera sido en una foto la brillantez de lo visible se hizo mayor, la realidad se tornó casi blanca, todo parecía apenas ligeros esbozos. El piso formo largos tentáculos alrededor de ella en un perfecto círculo que la tomaron de los brazos y la llevaron hacia abajo. El de nuevo se esfumo, como el sueño que era.

Un pequeño cuento, espero les agrade :O.