jueves, 6 de junio de 2013

Star Trek Into Flares



La flota Enterprise fue enviada a un planeta para observar una civilización primitiva. Kirk Chris Pine como siempre viola unas cuantas reglas, por lo que es degradado a primer oficial de la Enterprise. Ya en la tierra todos los capitanes y primer oficiales asisten a una reunión de emergencia para discutir el bombardeo de una Instalación secreta, perpetrado por el ex agente de la Flota Estelar John Harrison Benedict Cumberbatch, Kirk se percata de que el ataque era un señuelo para reunir a todos los capitanes en esa junta, pero muy tarde, la reunión es atacada por un pequeño helicóptero de combate pilotado por Harrison, que mata a Pike, quien había reclutado a Kirk para la flota estelar, Kirk destruye el helicóptero y Harrison escapa, aunque no por mucho tiempo.

Para ser un filme veraniego en las cuales el principal atractivo suelen ser las naves espaciales y los efectos especiales, Star Trek tiene una buena historia. ¿Pero qué tiene que ver una cosa con la otra?, preguntémosle a Transformers, armatostes gigantes y explosiones son su único atractivo, Star Trek tiene entre buenos efectos, música y el plus de tener historia, aunque este filme gringo se vuelque a lo militar en vez de al sentido de exploradores del espacio de la serie original.

Si bien la primera entrega no causó tanto revuelo como esta, algo tendrá que ver el enfrentamiento  del Spock de Zachary Quinto quien a veces parece muy humano, contra el Khan interpretado por Benedict Cumberbatch, quien le gana en los pequeños juegos de lógica. Esta mirada más fresca a la gigante franquicia de la flota Enterprise y el común de Star Trek que son las relaciones de los tripulantes se ha enriquecido con las actuaciones del nuevo cast, estos humanos y alienígenas que conviven para surcar el espacio y hacerla de pacificadores.

El principal atractivo de este filme es comprender al enemigo, pues tenemos todos los lados de la moneda, la situación de Kirk, la de Khan y la de la flota estelar. Al ser el capitán Kirk el motor de la historia vemos como esta cambia con respecto a sus decisiones, sin embargo la narración entrelaza también lo que usualmente no vemos de los presuntos villanos; sus motivos, motivos que van más allá del puro placer por la destrucción y el dolor.

Scotty Simon Pegg, el pobre ingeniero esclavo de la USS Enterprise es el pilar de la comedia además de las punch lines del Doctor Bones Karl Urban, ambos en sus interacciones con Kirk quien simplemente parece tener cerebro de Tribble. La banda sonora, como la anterior entrega estuvo a cargo de Michael Giachino (el tema de Up que seguramente te hizo llorar te hará recordarlo mejor). La cinematografía es fantástica, lleva de paseo por varios planetas y te hace sentir en la nave y sobretodo la tubulencia, sin embargo tiene el inconfundible sello de J.J. Abrahms, los flares, mejor conocidos como las lucecitas fastidiosas que aparecen junto a cada individuo en pantalla, si logras sobrevivirlos seguramente saldrás muy emocionado de la sala de cine y si no viste la anterior quizá quieras verla.

Una notapseudocrítica breve y fea que encontrarán aquí con un buen de errores ortográficos.
http://goo.gl/VDcyK

¿Zachary? ¿Benedict? aquí está Pegg.














Bueno pues también Benedict.





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